Rezumando encantos por otros lares

Como la obviedad demuestra y los hechos atestiguan, hace tiempo que nadie se pasea por aquí para escribir y contar marujonerías de esas del mundillo de la preimpresión y la imprenta en general. Y eso como todo en la vida tiene una explicación lógica y clara, básicamente sucede que ahora escribo en otro lugar, chaquetero? No lo niego.

Ese lugar es un lugar donde el aire es más puro, el blanco más blanco y curiosamente los hombres no van matándose por ahí, os hablo de un idílico lugar frecuentado no por idílicas criaturas, más bien pequeños seres que sorben la vida mientras procuran ser buenos en lo suyo; que no es fácil eso de vivir los sueños. Pues eso, resulta que también tengo un hueco en el paraíso, que no está nada mal: He digievolucionado a colaborador de Criterion, y a mucha honra. La verdad es que ya hace bastante tiempecito del asunto, pero un par de nuevos comentarios me han recordado este rinconcillo que nacía con ganas y moría sin gloria alguna, y creo que debía una breve explicación.

Y como es una breve explicación, ya está.